

Desde Hechos 6 hasta 1 Timoteo 3, las Escrituras delinean un estándar inquebrantable para el servicio diaconal. Nuestro programa se adhiere estrictamente a estos requisitos, formando líderes con ética y sobriedad.
Buscamos restaurar la visión original del diaconado, transformando la administración en un ministerio de alto impacto espiritual, arraigado en el ejemplo de Cristo y la mayordomía eclesial.

